
Puerto Principe, Haití .
El sismo más potente registrado en Haití en más de 200 años dejó al país caribeño prácticamente incomunicado, derrumbó un hospital donde la gente seguía pidiendo ayuda y causó destrozos considerables en el Palacio Nacional, las oficinas de las fuerzas de paz de la ONU y numerosos edificios más.
Funcionarios estadounidenses reportaron que había un reguero de cadáveres en las calles, y un colaborador de un grupo asistencial dijo que la capital había quedado hundida en un "desastre y caos totales".
Fuentes de la ONU dijeron que un gran número de trabajadores del organismo mundial estaban desaparecidos.
El embajador de la vecina República Dominicana dijo que había graves destrozos en Puerto Príncipe.
El vocero presidencial de República Dominicana, Rafael Núñez, dijo que había hablado con el embajador en el país vecino, Rubén Sillén, quien relató que numerosos inmuebles de la capital, incluido un hospital infantil, quedaron destruidos por el terremoto.
"Acabo de hablar con el diplomático y me manifestó con gran pesar, que el hospital de niños ubicado en las cercanías de la embajada, se escuchan personas pidiendo auxilio y que se escuchan gritos de personas que se encuentran atrapadas", dijo Núñez a los periodistas en Santo Domingo.
Las comunicaciones con Haití quedaron cortadas casi por completo, lo que hacía imposible tener una información clara de los daños o víctimas, mientras las réplicas sísmicas seguían remeciendo un país donde la situación de pobreza es desesperada y donde muchos edificios son endebles. En muchos lugares no había suministro de electricidad.
Funcionarios estadounidenses reportaron que había un reguero de cadáveres en las calles, y un colaborador de un grupo asistencial dijo que la capital había quedado hundida en un "desastre y caos totales".
Fuentes de la ONU dijeron que un gran número de trabajadores del organismo mundial estaban desaparecidos.
El embajador de la vecina República Dominicana dijo que había graves destrozos en Puerto Príncipe.
El vocero presidencial de República Dominicana, Rafael Núñez, dijo que había hablado con el embajador en el país vecino, Rubén Sillén, quien relató que numerosos inmuebles de la capital, incluido un hospital infantil, quedaron destruidos por el terremoto.
"Acabo de hablar con el diplomático y me manifestó con gran pesar, que el hospital de niños ubicado en las cercanías de la embajada, se escuchan personas pidiendo auxilio y que se escuchan gritos de personas que se encuentran atrapadas", dijo Núñez a los periodistas en Santo Domingo.
Las comunicaciones con Haití quedaron cortadas casi por completo, lo que hacía imposible tener una información clara de los daños o víctimas, mientras las réplicas sísmicas seguían remeciendo un país donde la situación de pobreza es desesperada y donde muchos edificios son endebles. En muchos lugares no había suministro de electricidad.
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